Una de las cosas que más odio en el mundo es pelearme con la tecnología. Creo que mis dos peores enemigos son la vinculación de dispositivos Bluetooth y las impresoras. Hoy mismo he presenciado una tierna pelea de enamorados con dos dispositivos que no querían emparejarse. Lo he intentado, lo he vuelto a intentar y no había manera. Así que me he quedado sin banda sonora a todo volumen para un paseo al mediodía. El sol ha salido contra todo pronóstico así que tenía ganas inmensas de poner la música a tope y caminar creyendo qhe estoy en un videoclip. Pero nada, no lo he conseguido. Así que he dejado la riña de enamorados entre móvil y auriculares, y los he guardado a los dos. He aceptado mi derrota y he decidido practicar el mindfulness urbano. Sí, observar a conciencia todo lo que me rodeaba. Una de mis aficiones secretas es observar a gente desconocida. Les observo, les miro cómo se comportan, me imagino sus vidas, sus prisas, sus dudas. Me imagino cómo se llaman. Mari Carmen, le qued...
Reflexiones, pensamientos y ensayos mentales al por mayor