Me preocupa que todos los hombres y mujeres del tiempo hayan pronosticado tormentas y no hayan acertado en casi ningún momento exacto. Han acertado a medias. Han acertado que llovía, han dicho que la borrasca llegaba, que llovería todo el fin de semana, sin embargo no han acertado precisamente en la primera acepción del diccionario. No han sabido cuadrar el cuándo ni con las máquinas más exactas, ni con los datos más cuadriculados.
Escribo desde mi sofá, después de intentar creer que el viento no me haría notar el frío en la terraza y que el sol que daba en la de mi vecino me daría también a mi por remota casualidad. Pero no he podido soportarlo, así que después de un par de estornudos he decidido que hasta ahí llegaba mi discusión mental con los hombres y mujeres del tiempo en mi cabeza. "Ves como no ibamos tan descaminados" me ha dicho un señor con traje y corbata, delante de un mapa de España con Canarias en un cajita, desde mi cabeza. Mi Yo mental, tozuda por naturaleza y cabezota trabajada, ha decidido enfurruñarse y coger libretas, ordenador y auriculares y recogerse. "Bien, sí, de acuerdo te doy la raz...No, perdona, decíais fin de semana con tormentas sábado y domingo. Sábado, un poquito. Domingo, cuatro gotas mal puestas", respondiendo para marcar siempre la última palabra.
El hombre del tiempo mental ha decidido dejar la discusión a medias y cerrar el pronóstico. En mi cabeza ya estaba emitiendose la película de tarde, "Lo que el viento se llevó", seguramente en relación al viento que hacía en mi terraza, porque en la del vecino el sol seguía dando tan fuerte que si hubiera sido él, hoy hubiera gastado el bote entero de crema solar.
Mi Yo mental en diminuto, bajita como yo en la vida real y con bambas de plataforma luchando contra sus 157 cm de bajura levanta la mano y se rodea de mis seres interiores para aclararlo de una vez por todas. Las Dudas la observan peléandose unas con otras, Impulsividad por un día está tranquila sorprendentemente, Seguridad está a su lado observándola de reojo por si acaso, Diversión abraza a Felicidad y Curiosidad sigue con las gafas puestas con libros acumulados y mil cosas por acabar. "Bien, chicas, ¿Pero no os habéis dado cuenta que lo que ha pasado con el pronóstico del tiempo es lo mismo que ha pasado todo este último año y lo que llevamos haciendo toda la vida?". Mi Yo mental tiene a Reflexión al lado, miembro del consejo directivo de mi mente. Todas suspiran y cuchichean. Asienten. Claro que le dan la razón a mi Yo mental, son seres diminutos que conforman el otro, y ya sabemos mis neuronas y yo que las contradicciones nos gustan pero, mira, hoy tal vez es, precisamente el día de dejarlas de lado.
Llevo 28 años equivocándome en los pronósticos. Pensando que iba a llover cuando de repente hacía sol, pensando que se me caía el mundo cuando después lo que hacía era cogerlo con más fuerza que nunca, creía me iba a pelear con todo lo que me oodeaba lo cuando en realidad lo que hacía al final era reconciliarme con todo y todos. Lo hago, y creo que a veces a plena conciencia aunque me sea dificil reconocerlo. Equivocandome a propósito para al final, acertar. Para creer tal vez que al final estoy siendo un poco más justa conmigo misma.
El Buen Hijo - El Hombre del Tiempo
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